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PIERRE-GAETAN LEYMARIE Y EL ESPIRITISMO.

Aquí es necesario detenerse unos instantes en la personalidad de Pierre-Gaetän Leymarie (1817-1901) Fue uno de los más ardientes discípulos de Allan Kardec, el fundador del espiritismo. Pero si Pierre-Gaetän Leymarie era un espíritu tremendamente activo, también era un humanista, y ofrecía las columnas de su revista a todos los que defendían una causa espiritualista, o esencialmente humanitaria o moral (8).

Fue un militante de la causa de la paz, y uno de los pioneros de la emancipación de la mujer. Leymarie se había dado cuenta de que sus contemporáneos no estaban aún preparados para comprender las nuevas ciencias psíquicas. De la misma manera estimaba que eran necesarios muchos esfuerzos para desarrollar la cultura general de los franceses. Para conseguir este objetivo, secundó, en compañía de su mujer y de su amigo Jean Macé, la fundación de la liga para la Enseñanza (9). En 1889, Pierre-Gaetän Leymarie organizó el primer congreso espiritista internacional sobre suelo francés. No sólo era un hombre sensible, sino tambien desinteresado y modesto. Ejerció cierta influencia sobre numerosas personalidades (10). Murió en 1901, y su tumba lleva la siguiente inscripción: "Morir es abandonar la sombra para entrar en la luz".

Los Labrousse hablaban mucho de Leymarie a su joven amigo Augustín, pero no fue sino mucho más tarde en París, cuando se produjo el encuentro de ambos. Pierre-Gaetän Leymarie ejercería una enorme influencia sobre Augustín Chaboseau. Al igual que el, Augustín se sentirá apasionado por la educación y dedicará parte de su tiempo a la Liga para la Enseñanza , como él, luchará para obtener los derechos de la mujer; como él, no se contentará con elaborar bellas e intelectuales teorías a la sombra de un salón confortable, sino que se interesará en primer lugar por la práctica.


EL MUSEO GUIMET

Volvamos a Augustín Chaboseau. A los 18 años se encuentra con el difícil problema de orientar su vida. Augustín tenía diversas vocaciones, le atraía la literatura, pero también le tentaba la música. Finalmente se dedicará por la medicina. A pesar de todo, su talento de escritor le servirá para financiar sus estudios. En el mes de Agosto de 1886 publica una novela " El cura de Bosdarros" en "La Estafeta", animado por este primer éxito, en el mismo mes publica una segunda: "Lucrecia". De esta forma, comienza una larga serie que le llevará a colaborar en numerosos periódicos y revistas. Para poder seguir sus estudios de medicina, debe abandonar a su familia y instalarse en París. La vida parisiense le abre nuevos horizontes.

En París acaba de abrir sus puertas un nuevo museo dedicado al estudio de las religiones y de las civilizaciones de Oriente. Efectivamente, Emile Guimet acaba de traer a París una magnífica colección de objetos de culto, libros sagrados y una rica biblioteca (11). Augustín se convertirá en asiduo visitante de este museo, hasta el punto de que León Milloué, el conservador y bibliotecario, le nombra su adjunto. En ésta época nace su gran pasión por el Budismo.


LA INICIACIÓN MARTINISTA.

Sus padres, inquietos al dejar sólo en París al joven estudiante, le habían recomendado que visitara a su pariente, la marquesa Amélie de Boisee-Mortemart (12). Era una mujer llena de gracia y distinción. Llevaba viuda varios años y totalmente arruinada por su marido, vivía dando clases de piano, de canto y de acuarela a una clientela mundana y burguesa del barrio de Ternes. Artista de múltiples dones, también escribía artículos en diversas revistas.

Desde su primer encuentro, se estableció una gran complicidad entre Amelie y el joven Augustín. En el plano literario llegó a publicar en su propio nombre un artículo escrito por Augustín en " El Arte y la Moda" en Marzo de 1891. Pero fueron sobretodo sus afinidades místicas las que más les acercaron. Amélie se interesaba grandemente por el espiritismo. "Era Mística, ninguna ciencia oculta tenía secretos para ella. Si bien es cierto que seguía la línea de Adolphe Desbarrolles (13), lo que más le apasionaba era el Martinismo" (14). Si el joven Augustín conocía lo que era el espiritismo, ignoraba totalmente todo lo que se refería al Martinismo, por lo que Amélie decidió educarle en este tema. "Me prestó los libros de Elme Caro, de Jacques Matter, de Adolphe Franck (15). A continuación los de Saint Martín. Después, no dudó en iniciarme de la misma manera en que ella lo había sido por Adolphe Desbarrolles, discípulo directo de Henri de Latouche (16). De esta forma, en 1886, Augustín Chaboseau, se convertía en S.I. y entraba en la cadena de iniciados martinistas que se remonta a Louis-Claude de Saint-Martín. Sin embargo, el Martinismo todavía no estaba organizado, y no se podía hablar aún de "Orden Martinista". Fue un encuentro providencial el que iba a hacer cambiar la situación.

EL ENCUENTRO CON PAPUS

Algún tiempo después, Jean Labrouse se instaló en París, y era natural que volviera a encontrarse con Augustín Chaboseau y que le presentara a su amigo Gäetan Leimarie. Este le puso en contacto con el ambiente místico y esotérico parisiense y le ofreció colaborar con "la revista espiritista". El 15 de diciembre de 1889, Augustín publicó en esta revista un informe sobre Los Oficios Budistas en la exposición Universal de París. Fue en París donde hizo amistad con numerosas personalidades tales como los Hermanos Cros, Villiers de L`Isle-Adam, que llegó a convertirse en su íntimo amigo, Emile Bourdelle... etc. Por consejo de Leimarie, el joven externo de medicina se presentó en el hospital de la Caridad y allí conoció a Gerard Encause, un joven interno que empezaba a hacer algunas publicaciones bajo el seudónimo de Papus.

De esta forma nació una gran amistad. En largas discusiones sobre el esoterismo y la Mística, descubrieron que ambos eran Martinistas y decidieron la creación de una Orden Martinista que pudiera transmitir esta iniciación. Y es por este motivo, por el que debemos considerar a Augustín Chaboseau como fundador de la Orden Martinista (*). Papus y Augustín Chabuseau se unen a algunos amigos tales como Estanislas de Guaita, Lucien Chamuel, F.Ch.Barlet, Maurice Barres, Josefín Peladan, Victor-Emile Michelet, asi como otros más, y de esta forma nace la Orden Martinista, hacia 1890.

Papus es un organizador, de manera, que con el fin de asegurar el éxito de esta empresa, crea toda una estructura, en la que está comprendida una librería, una sala de conferencias y revistas. Augustín colabora en la revista "La Iniciación", de 1889 a 1891, posteriormente Papus le confía el cargo de redactor jefe de la revista "El Velo de Isis". También será secretario de redacción de "Psique", revista de la que era redactor jefe Victor-Emile Michelet.

En 1889, tuvo lugar en París un congreso espiritista del que Gäetan Leymarie escribió un informe en un grueso volumen. En este libro, se encuentran informes de Augustín Chaboseau sobre las ponencias alemanas, holandesas e italianas. Todo esto no impide que Augustín Chaboseau continue con sus estudios de medicina. Sin embargo, cuando llega el momento de ocuparse de la tesis, Augustín siente escrúpulos. La idea de que la vida de otros esté entre sus manos le causa pavor. Por ello decide abandonar la medicina y dedicarse por entero a la literatura. Papus le anima en éste sentido, y conociendo su pasión por la filosofía budista, le insta a escribir un libro sobre este tema, diciéndole: "Conoces a fondo las
religiones, las filosofías y las artes de extremo Oriente, incluso tu situación en el museo Guimet te permite documentarte fácilmente" (17).

Augustín pone manos a la obra, no contentándose con traducir los textos sagrados, aprende el sánscrito y trabaja directamente sobre los textos antiguos. Desde 1890, Augustín presenta su manuscrito a Papus y juntos lo llevan al editor Carre que publica este libro en 1891. Papus crea en el seno del Grupo Independiente de Estudios Esotéricos, una sección consagrada al estudio de las ciencias orientales dirigida por Augustin Chaboseau. Cuando en 1891, Papus publica su "tratado Metódico de las ciencias Ocultas" (ed. Carre), pide a Augustín Chaboseau que le prepare como anexo a su libro, un glosario de los principales términos de la ciencia oculta oriental. Este apéndice se publica también en un pequeño folleto.

Durante los primeros años del Martinismo. Augustín Chabuseau será, junto con Stanislas de Guaita y Chamuel, el mejor colaborador de Papus. En 1891 los Martinistas deciden dar un mayor relieve a la Orden Martinista, y en el número de Agosto de 1891. "Iniciación" publica la creación de un Consejo Supremo compuesto de 21 miembros que, a partir de ese momento, dirigirá la Orden. Augustín Chaboseau será miembro de ese consejo, y tendrá el número 6 dentro de este grupo de 21 personas.

En Julio de 1892 la revista "La Pluma" presenta a sus lectores un número especial sobre la Magia. Augustín colaborará en esta revista con un artículo titulado "La Cadena", Más tarde, al final del mismo año, Stanislas de Guaita le nombra miembro de la "Orden Cabalista de la Rosa+Cruz". Esta Orden constituía una orden interna dentro de la Orden Martinista.

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