Fin de ciclo en el reino

En diciembre 1972 cuando me propusieron para tomar el relevo en dos escuelas iniciáticas, dije con la soberbia e impulsividad común a la juventud, que aceptaba si tenía flexibilidad para adaptar el sistema de enseñanza y funcionamiento a la realidad moderna. Dije que quería un grupo donde compartieran hombres y mujeres, jóvenes y viejos, personas de distintas formaciones y experiencias. Construir una familia humana en toda su diversidad, y que a la vez tuvieran una unanimidad de propósito. Para hacer lo mismo que hacían tantos grupos espirituales o esotéricos, “no me interesa”.


Aunque no sabía ni podía imaginar en qué se iba a convertir todo, a partir de un pequeño grupo de personas interesadas en su crecimiento espiritual, en esto tuve una claridad. Podríamos ofrecer a la humanidad una proposición de mejora en sus relaciones personales y un camino de elevación espiritual, en esta sociedad occidental en que estamos inmersos, si nosotros éramos capaces de construir primero una microsociedad conforme a estas características indicadas.

Si podíamos vivirlo, aún completamente activos en el mundo, sin aislarnos de él ni de nuestros compromisos, con credibilidad y seguridad podríamos afirmar. ¡Sí es posible una vida mejor, sí es posible una mayor consciencia espiritual en medio de nuestras ciudades, sí es posible construir la felicidad en esta tierra, sí es posible amar, sí es posible comprender y aceptar, sí es posible intercambiar experiencias y vivencias con personas de diversas edades y formaciones! ¡Sí es posible unanimidad dentro de la diversidad! ¡Sí es posible, nosotros lo hemos hecho!

Es posible ser mejores que ayer y mañana seremos mejores que hoy. Es posible irradiar más luz espiritual, más amor y felicidad y transmitirlo a todos con quienes entremos en contacto.

Aunque ahora en 2012 nuestras enseñanzas son recibidas y practicadas por cientos de miles de personas en todo el mundo, no podemos nosotros solos transformar la humanidad. La sociedad seguirá funcionando con sus defectos y su egoísmo, porque así tiene que ser. Sin embargo, podemos contagiar a más personas con la felicidad del servicio desinteresado, de la buena voluntad y de la voluntad al bien. De todas maneras, podemos dejar un poco mejor el mundo que recibimos. Y lo principal, estar bien nosotros, cada uno, y mejorar el entorno en que nos toca actuar.

Tras 40 años de haber aceptado este desafío, tras muchos errores e ignorancia personal que me costaría como 20 años reconocerlo y superarlo, puedo presentarme ante el “Juicio de Osiris” y someterme a la balanza donde se pesará mi corazón, que si está lleno de amor y de entrega a los demás, estará tan liviano como la pluma que se pondrá en el otro platillo.

Llegamos a este 86° Retiro en un ambiente de gran fraternidad y realizaciones. Nuestra familia espiritual está unida realizando con rapidez los objetivos que nos hemos propuesto. Se refleja, entre otros aspectos, en lo mucho que ha cambiado la sede de nuestra organización.

La mejor manera de realizar la Buena Voluntad y las Rectas Relaciones es construir todos, con nuestras manos, un hermoso templo. Esto es lo que estamos haciendo en nuestros lugares físicos de reunión y en nuestros ambientes etéricos, astrales y mentales.

La mejor práctica para elevar la consciencia espiritual es realizar acciones de buena voluntad. Esta es la forma de llevar a El Reino los ideales, principios y ampliaciones de consciencia que decimos compartir. La consciencia espiritual se eleva en el quehacer diario, en los pequeños detalles, en los modestos trabajos, en las sencillas actitudes de amor y comprensión hacia los demás.

Podemos hacer los mismos trabajos o actividades que el común de las personas. La diferencia está en la actitud. Esto es lo que transforma una acción común en un trabajo espiritual.

Somos seres espirituales que encarnamos en este mundo físico precisamente para efectuar acciones físicas, y para aprender y adquirir experiencia con sus realizaciones. En la época que nos ha tocado actuar es particularmente importante tomar consciencia de esto. En estos tiempos es más fácil que nunca olvidar el propósito esencial de la vida y quedarse en el mundo material, haciendo quizá muchas cosas, acumulando bienes y tener una vida muy pobre, espiritualmente hablando.

No basta tener muchos conocimientos, orar o meditar mucho, si no hay un verdadero cambio interno. Es común ver en muchos lugares a iniciados que dentro del templo se comportan muy fraternales y amorosos, pero que saliendo de él, vuelven a comportamientos tan comunes y vulgares como el de muchas personas.

Un maestro espiritual verdadero para inadvertido para el común de las personas. No se viste de manera diferente, ni usa ornamentos ni actúa con poses especiales. Se mueve en el mundo haciendo lo mismo que los demás. Lo que lo diferencia del resto son sus motivaciones y el propósito de servicio que tiene en cada acción, por trivial y modesta que ésta sea.

Nuestro equipo de iniciados ha realizado en estos años acciones muy concretas por la humanidad, ayudando a elevar la consciencia a millones de personas. Al cumplir un ciclo de 40 años podemos decir que hemos realizado una gran obra y que hemos cumplido con la misión a que hemos venido.

En este otoño, al finalizar este gran ciclo, debemos hacer un recuento y reflexión de lo obrado. Y estar dispuestos a los nuevos desafíos que la vida nos entregará. Si pasamos la evaluación de fin de ciclo, los cielos se abrirán para dejar caer bendiciones e inspiraciones a todos los que estén participando porque, como sabemos, nada ocurre por casualidad y hay un motivo por el cual cada uno está presente en estos momentos.

¡Saludo a la divinidad que hay en ti!

Serval
G. M. de la Orden Martinista
S. G. C. de la Fraternitas Rosicruciana Antiqua

www.iniciados.org
www.escuelasiniciaticas.org

Otoño 2012

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Tremendo desafío! felicitaciones por la valentía y por lo obrado...por sus frutos los conocereis.

Anónimo dijo...

Y NO SON, SOLO PALABRAS QUE SE DICEN, ES LA VERD AD QUE OCURRE EN ENTRE LOS ASISTENTES A LAS CLASES, EL AMOR Y LA FRATERNIDAD ESTÁN SIEMPRE PRESENTE

Mariela Rios dijo...

Gracias Maestro,por llevar tus ideales a la realizaciòn. Me ha permitido conocer y seguir tus enseñanzas que han transformado mi vida y su propòsito.

Anónimo dijo...

ya hice mi tarea?????

Tom Sawyer dijo...

Es posible para la humanidad conocer el Bien?
Escucha mi querido discípulo...desde que el espíritu divino descendió sobre la tierra, fue ahogado en la confusión de la materia (...) La ilusión, que se presenta a los humanos con apariencia de verdadera, extiende sus velos más espesos e ilusorios, sobre los lugares y objetos más hermosos...es así que "las serpientes más bellas son las más venenosas"...http:/es.scribd.com/doc/88945175

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con este parrafo.
"No basta tener muchos conocimientos, orar o meditar mucho, si no hay un verdadero cambio interno."

Anónimo dijo...

Bueno, el mundo a través de las épocas y momentos vividos por la sociedad, siempre ha mostrado indiferencia hacia nuevos conceptos; uno cegado por la materialidad, otra por el egoísmo, el orgullo y presunción que es parte de sus defectos. Los trabajadores de luz, son aquellos seres que no necesitan palabras, porque ellos son ejemplos a seguir. Sigamos las huellas que dejaron los santos personajes que lograron oponerse a éstas resistencias. El Maestro SERVAL, sea nuestro estandarte para guiarnos por el mejor camino espiritual. Atentamente: Leo

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