Renacimiento, iniciación y reencarnación

Arcano XIII del Tarot
El ser humano siempre ha vivido encadenado, unido al temor; miedo a lo desconocido y por supuesto a los cambios. Sabemos perfectamente que hemos nacido para algún día morir, este proceso final es el que quizás más temor nos causa ya que es el más definitivo de nuestra vida consciente y sólo tenemos referencias de él. En cambio, otros procesos podemos asimilarlos con mayor facilidad porque conocemos de la experiencia vivida por otras personas que ahora vemos bien.

Renacimiento, iniciación y reencarnación son tres palabras que encierran un profundo significado que trataremos de explicar durante el desarrollo de este trabajo con el propósito de reconocer y estar cada día más consciente del proceso natural que acompaña nuestra existencia, como lo es La Vida, Muerte y Renacimiento.

Para nacer o renacer tiene necesariamente que haberse cumplido previamente la etapa de la muerte; así lo expresan las láminas del tarot de la 22 a la 14, cumpliéndose toda una etapa para llegar inevitablemente al Arcano # 13 "La Muerte", donde se produce la transformación, el cambio, para pasar a una nueva etapa: el renacimiento, a una nueva vida que nos permitirá seguir avanzando en este largo camino de retorno a nuestro padre.

Debemos morir porque alguna vez quisimos existir como seres separados. Este es un axioma matemático que se cumple inevitablemente en todos los seres vivientes de este planeta y del universo completo. Sin embargo, el ser humano común, desde siempre ha vivido encadenado, apegado y sobretodo muy unido al temor. Es el temor al cambio y a lo desconocido. Esto lo podemos palpar muy claramente en nuestra vida diaria cuando, por ejemplo, tenemos una rutina que de improviso se rompe como la pérdida de un trabajo, el cambio de casa o tener que realizar repentinamente un viaje a un lugar desconocido. Todo esto provoca una natural ansiedad y transcurre en un período de ajuste y adaptación a la nueva situación, hasta que finalmente se convierte en nuestra nueva rutina.

Si  pensamos que en nuestras vidas se producen tantos cambios para los cuales no siempre nos sentimos preparados, ¿estaremos listos para emprender el inevitable camino que nos conduce a la muerte? Difícil pregunta,  ¿verdad? Sobre todo cuando existe ignorancia  y desconocimiento de lo que nos espera “al otro lado”.

Se dice que el miedo a la muerte no es tan irracional como se cree, ya que tal vez debe existir algo que permanece profundo en el inconsciente y que transmite los restos de recuerdos sobre las previas experiencias de muerte del ser humano.

Normalmente esto ocurre con el ser humano común que por falta de conocimiento y de orientación. Se encuentra atrapado, o más bien aferrado, a su cuerpo físico. Esto hace el proceso más doloroso aún, ya que no se acepta o se rechaza la ayuda que entidades de mayor evolución de ese plano que puedan asistirnos en ese nacimiento a una nueva vida.

¿Cuáles son los temores más comunes?


  • En primer lugar el desconocimiento y la ignorancia sobre lo que nos espera al otro lado. Tal como lo expresa el arcano  #13 del tarot, debe ser una sensación similar a dar un salto en la obscuridad, al vacío sin saber qué profundidad tiene el abismo.
  • La mutación de planos que tiene la muerte y la descomposición de cada uno de esos planos que comprenden nuestra personalidad.
  • El apego a todas las cosas materiales  que dejamos, nuestros seres queridos, el hogar, la familia, todos nuestros planes e ilusiones que ya no podrán realizarse.

Sin embargo, debemos recordar que todos estos temores y apegos forman parte de nuestra personalidad, es decir,  de los cuatro planos de manifestación que la componen y, por otra parte, nuestra individualidad siempre va a tender a impulsar el alma hacia lo superior .

Nuestra parte esencial no tiene apegos, su misión es seguir avanzando y creciendo a través de las experiencias ofrecidas de encarnación  tras encarnación.

Para los iniciados en el camino espiritual las cosas son mucho más fáciles pues han adquirido una vivencia  y una comprensión más profunda en cada ceremonia especial.

Tal vez una de las experiencias más sublimes de nuestra vida, es la ceremonia de iniciación. En ella no sólo encontramos todo el conocimiento, sino que morimos y renacemos y analógicamente nos enseña el proceso natural de la vida y de la muerte . Recordemos los pasos previos, todo lo nuevo que se nos muestra y la asistencia y colaboración de nuestros hermanos mayores. De la misma forma debe suceder en nuestro paso cuando dejamos nuestro físico para pasar a otro plano: "Seres superiores ayudándonos y mostrándonos el camino", quizás no plenamente conscientes pero dejándonos guiar.

En el nacimiento a este plano de existencia física ocurre exactamente lo mismo.

La Ley de Analogía en este aspecto es muy esclarecedora, ya que nos permite aprender de la transición de la vida embrionaria del feto, a la atmósfera terrestre, luego tenemos que buscar y hallar la analogía de ese proceso con el proceso de la muerte.

Finalmente refiriéndome a la iniciación quiero recordar que en su sentido más amplio y general consiste en “la expansión de la consciencia del ser humano, de su conocimiento de las verdades básicas, que rigen su vida, del conocimiento sobre su ser, sus posibilidades, su destino y los medios para la realización de ese destino".

P.V., Minerva.
Presentado en 2° Grado Orden Martinista.
4 diciembre de 1998
Revisado por Serval en julio de 2014

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que los temores, a lo desconocido y el apego son los más radicales, y esto viene desde creencias en generaciones tras generaciones, como una forma de controlar a la humanidad. Mantener al Ser humano en la ignorancia era la mejor herramienta. En estos tiempos, igual existe el miedo a morir, quizás está más arriesgado como una creencia limitante.
El conocimiento y aprendizaje práctico, que se tiene en un camino espiritual, nos ilumina y ayuda a despejar los temores que fueron implantados, podemos apreciar que al dormirnos morimos y al despertar al nuevo día renacemos y que todo cambio que nos sucede en la vida, tendrán estos siglos: nacer, morir y renacer a otra existencia.
Sernia

Publicar un comentario

¡Tu comentario es muy importante!