Tener un maestro espiritual capacitado

Indicaciones para estudiar y practicar metafísica


1.    Tener un maestro espiritual capacitado


La ayuda de un maestro adecuadamente habilitado, resulta esencial para el progreso del estudiante. Así como una planta crece bajo luz del sol, cuya energía le produce calor y vitalidad, así también el discípulo se desarrolla, florece, cuando es nutrido y ayudado por la radiación espiritual de su Maestro. El aura de un adepto altamente evolucionado, también proporciona gran ayuda al joven estudiante, que todavía no está totalmente capacitado para producir ciertas atmósferas por sí mismo. Gradualmente, la perfecta y continua comunión entre Maestro y discípulo, los une estrechamente en la comprensión espiritual. Nace, entre ambos, una hermosa amistad que, gradualmente, se transforma en un amor perfecto e impersonal.



El maestro espiritual llega a conocer los pensamientos más íntimos de sus discípulos. Pone a prueba al estudiante, enfrentándolo a la tentación, y favoreciendo su fortalecimiento. Percibe cuando el estudiante está débil. Descubre las fallas de la naturaleza que impiden su evolución, y, por medio de consejos sabios, ayuda a su "hijo espiritual" a evitar las trampas y los callejones sin salida.

Si bien el Maestro puede tener muchos estudiantes en clases colectivas, pocas veces acepta más de doce por vez en la fase esotérica de su instrucción. Comprende que nadie puede orientar adecuadamente los estudios de un número demasiado grande de estudiantes, y darle a cada uno de ellos, la ayuda individual que es tan necesaria. Se hace cargo de que él es padre de un niño espiritual que madurará en el interior de su discípulo, y de que este niño espiritual necesita casi constante atención, durante las primeras etapas de su crecimiento. Respetando cuidadosamente estas normas, el Maestro protege la vida y salud de sus discípulos, y los conduce, paso a paso, hacia el estado de evolución que aquéllos no podrían alcanzar sin ayuda.

Estudiar durante algunas semanas, o incluso meses, con un maestro (aunque se lo considere muy inteligente), y luego intentar practicar por uno mismo, ejercicios y sistemas posteriores de desarrollo, es una verdadera locura, pues la práctica diaria de los ejercicios metafísicos o esotéricos requiere la supervisión inteligente de un maestro, que esté preparado para cualquier emergencia.

¿Quién está habilitado para enseñar la práctica de los misterios del esoterismo oriental u occidental? La respuesta es la siguiente: solamente un iniciado o el discípulo de un iniciado. Iniciado es aquél que ha logrado un estado de comprensión espiritual en armonía con las leyes de la evolución espiritual. Por lo tanto, debe estar, y está, de acuerdo con las leyes que le han dado vida. No solamente esto; debe también pertenecer al rayo de los Misterios consagrado a la enseñanza. Muchos grandes iniciados no pertenecen al rayo docente, por consiguiente, jamás toman discípulos. En otros casos, los discípulos son tan avanzados, que sólo pueden recibir instrucción de los iniciados.

Las leyes de la evolución espiritual exigen pureza de vida e intenciones, simplicidad en las maneras y en el aspecto físico, humildad de mente y de corazón, desinterés, ternura, inteligencia, y total limpieza de mundanidad y mercantilismo.

Basado en escritos de Manly Palmer Hall.

2 comentarios:

Consuelo Foster dijo...

En un gran acto de Amor y Sacr-oficio el sol a nadie niega dudas influencias, más no todos perciben la luminosidad de sus rayos que llevan de brillo y vitalidad a esa" planta", la cual, a de devolver colores, matices y más vida también como un acto de Amor para incentivar al Sol.
Feliz Aniversario amado Maestro Serval.

Luzsol dijo...

Gracias querido maestro, espero ir cada día mejorando y siendo una mejor servidora a su lado, ya que me acepta tal como soy y ayuda a desarrollar nuestro potencial, con paciencia, optimismo, fe, apreciando el camino... Gracias

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