¡Eclosión!


bienvenidaNo podemos imaginar cómo sentirá nuestro ser espiritual cuando encarna, aceptando esta teoría. Somos seres espirituales de otra dimensión donde no hay límites de espacio y de tiempo. Esta parte de la vida una que somos se aprisiona en un cuerpo de un recién nacido, lleno de limitaciones y de inconsciencia.

En la naturaleza podemos ver en todas partes algo así. Los huevos contienen en potencia un reptil, un ave o un mamífero; las semillas contienen en sí la vida de un arbusto, de una rosa o de un roble; el capullo contiene la vida de una mariposa. No puede entender el ave, el reptil, el mamífero, la rosa, el roble o la mariposa cómo fue la vida previa a su manifestación como individuo.

Supongo que un ser espiritual no sufre su prisión como lo hace la personalidad. Espera pacientemente todo un proceso de desarrollo y maduración que permita que un día su revestimiento esté en condiciones de permitirle relacionarse con el mundo de tres dimensiones.

Pasan unos años y ya está el vehículo, donde está encerrado el ser espiritual, listo para permitir su expresión. Sin embargo, ¡oh decepción!, la personalidad ha crecido llena de condicionamientos y limitaciones; incluso, cree que la vida se basa en las necesidades materiales y en la posesión egoísta de lo que no le pertenece y de lo que jamás podrá guardar.

Tendrá que esperar muchos años antes que pueda vivir una segunda eclosión que se produce cuando la consciencia se dirige hacia su esencia y la personalidad se reordena para permitir que se exprese; años para que se desarrollen las virtudes más elevadas y que se viva la verdadera vida, con la satisfacción de las necesidades espirituales: el amor, la educación, la unidad, el servicio.

Sintamos a través de nuestro cascarón cómo nuestro ser tiene una fuerza inmensa para eclosionar y estallar en miles de expresiones y caminos para conducirnos a la realización espiritual. El mundo a través de sus inmensas y variadas formas de vida contiene esa fuerza creadora. Así como estalla la vida en la naturaleza, así también podemos permitir que estalle la expresión espiritual en nosotros.

La vida una se manifiesta en su diversidad. Vivámoslo intensamente y construyamos canales por los cuales fluya nuestra esencia bella y noble hacia el mundo.


Serval
Retiro 93°
Primavera 2015





2 comentarios:

Wilson francisco Lopez Zomosa dijo...

Encuentro muy interesante estas palabras acerca de la eclosión, según mi perspectiva, el capullo ( ego) debe llenarse de experiencias tanto positivas como negativas para empatizar con otros capullos que en su interior también tienen al ser espiritual, estas experiencias generan incertidumbres existenciales, hacen que busquemos solides, en cosas ilusorias como por ejemplo, apegos tanto materiales como de los seres que nos rodean, hasta llegar a un punto de eclosión, como lo habla el arcano 22, de camino de retorno, de búsqueda de si mismo, llena de nuevas experiencias y aprendizaje, en donde mediante un lento proceso, nuestro ser espiritual va teniendo mas protagonismo que nuestro ego y vamos viendo la vida con otros ojos, ya no competimos con nuestro hermano, lo ayudamos y el a nosotros, sin embargo la vida seguirá mandando malas experiencias, pero nuestros nuevos sentidos sabrán que son oportunidades para seguir creciendo y tener un espíritu cada ves mas templado y sabio, lo que nos hará ver la vida con una actitud positiva y constructiva. Es mi palabra

Soledad González dijo...

Leo tu texto desde la personalidad y me angustia pensar en la desesperación que puede sentir el espíritu al estar atrapado en un cuerpo tan pequeño y con tantos condicionamientos. Que difícil!
Al mismo tiempo hago el ejercicio de leerlo trascendiendo la personalidad y me encuentro con un proceso maravilloso del que todos somos parte. Que bello!

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