Los Siete Rayos. Ángelus. Primera parte.

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1 Introducción
2 Siete Rayos: Historia, origen y definición.
3 Autores, definiciones y coloraciones.
4 Los Siete Rayos y una visión Astrológica.
5 ¿Cómo conocer nuestro rayo predominante?
6 Los Siete Rayos en el Árbol de la Vida.
7 Sanación con Los Siete Rayos.
8 Características de cada rayo y su manifestación en la personalidad.
Composición, color y significado.
Cualidades resaltadas en la personalidad, según el rayo.
Implicancias y manifestación en el diario vivir.
¿Cómo afectan los otros rayos a un rayo en particular?
9 Conclusiones
10 Bibliografía 

CAPITULO 1 : INTRODUCCIÓN


El presente documento es el resultado un estudio recopilatorio y de carácter descriptivo, que busca introducir al lector en el conocimiento entregado por diferentes autores acerca de “Los Siete Rayos” y cómo estas energías sutiles se concretizan, impactando aspectos como la personalidad y el desarrollo espiritual.

No son muchos los escritos que profundizan en este tema en el mundo occidental, pues como tal, posee poco más de 100 años de haber sido desarrollado;  y aunque se sustente en enseñanzas milenarias, no había tenido anteriormente el enfoque de herramienta de autoconocimiento y crecimiento espiritual como el presentado por Alice Bailey en su obra “Tratado de los Siete Rayos”.

En los siguientes capítulos encontrarás un resumen de la visión de diferentes autores y lo que quieren expresar en sus escritos, cuyo objetivo es acompañar al buscador en su camino de crecimiento personal. Se detallan diferentes teorías, corrientes científicas y filosóficas, herramientas y actividades prácticas que nos permiten conocernos más y responder a las interrogantes del ser.

Se consultan obras de variados autores para contar con una visión amplia y holística en la que podemos encontrar algunas divergencias en las formas y que, sin embargo, poseen la misma naturaleza, en el fondo.

En palabras del Hermano Prometeo, quien años atrás escribió en torno a este tema, señala que:

 “Nuestro Maestro Serval ha preparado una magnífica monografía que resume este conocimiento. No obstante, es bastante escasa la literatura de la tradición occidental que se puede encontrar al respecto; básicamente no alcanzan a una decena de autores los que tratan este tema directa y abiertamente, posiblemente si existan muchos más, pero al parecer o bien lo tratan en forma velada o bien se encuentra más material en la literatura de corte oriental. Mi impresión al respecto es que este conocimiento forma parte de corrientes de información emergentes que surgen especialmente por el advenimiento de la Nueva Era; y que si bien antes ya se conocía por los iniciados más adelantados y especialmente en las tradiciones del yoga y otras similares, era de difícil acceso dado lo complejo que puede resultar, más aún si el entendimiento no está preparado. Al parecer ya la humanidad estaría lista para recibir un primer esbozo de estas “energías divino—creadoras” que infunden toda la creación y que a través de su septenaria diversidad dan testimonio de la Divina Unidad.”

Namaskar
H. Angelus


CAPITULO 2 : SIETE RAYOS: HISTORIA, ORIGEN Y DEFINICIÓN


Los Siete Rayos son, en palabras de Alice Bailey, la base de la toda la Psicología de la Nueva Era que estamos viviendo, una ciencia que recibe el nombre de psicología esotérica.
A pesar de su complejidad, los más de veinte libros que Alice Bailey escribió, tiñen de manera determinante el pensamiento de los libros fundamentales de crecimiento personal que han aparecido en Occidente durante las últimas décadas.

Hace casi un siglo, Alice Bailey empezó a transcribir las enseñanzas su maestro, Djwal Kool, “el Tibetano” quien le reveló la estructura de todo el universo conocido y desconocido en función de Siete Rayos de cualidades bien concretas.

Dichos rayos además de estar presentes en los objetos “inanimados” también determinan los campos de tu personalidad agregada, tu campo mental, emocional y físico.

El Maestro Djwhal Khul los denomina los siete canales a través de los cuales fluye todo lo que existe y dice que en realidad no existe nada en el sistema solar, cualquiera sea su grado de evolución, que no pertenezca ni haya pertenecido a uno de los siete rayos.

En cada persona, la Presencia “Yo Soy” pertenece a un rayo, el Ángel Solar a otro y la personalidad a otro.

De acuerdo al estado evolutivo en que se encuentre manifiesta una, algunas o todas las virtudes del rayo, y lo mismo ocurre con los vicios del mismo rayo.

Para hacerlo más sencillo, diremos que cada rayo tiene virtudes especiales, vicios y virtudes a adquirirse y que depende del estado evolutivo de cada uno, lo que manifieste; como todo siempre está en la espiral de evolución los vicios se irán trocando en virtudes.
Además de describir las características de estos cuatro campos, va más allá y afirma que tu Alma individual también se ve afectada por la cualidad de un rayo concreto lo cual guarda una relación directa con tu propósito individual.

Hasta finales del siglo pasado, sin un maestro muy avanzado en este sendero concreto, llegar a conocer cuales eran tus rayos era una tarea ardua que requería de largas cuarentenas de meditación sobre todos los campos de ti mismo en relación a las cualidades de todos los rayos.

Alice Bailey dice al respecto:

“Los Siete Rayos son la personificación de siete tipos de fuerza que nos demuestran las siete cualidades de la Deidad. Estas siete cualidades tienen por consiguiente un séptuple efecto sobre la materia y las formas que existen en todas partes del Universo, y también una séptuple interrelación entre sí”.

En la literatura esotérica, el principio vital que da vida a todas las formas se conoce como «éter» (en la filosofía hindú recibe el nombre de prana).El éter penetra todos los planos, adopta su forma y color y, de esta manera, produce siempre nuevas formas de expresión de la vida. El éter se encuentra en los siete planos cósmicos.

El pensador esotérico sabe que detrás del mundo aparente se encuentra el mundo etérico, un mundo espiritual que es, en realidad, la fuerza que anima y controla todos los cuerpos vivos. El éter o la luz del espacio es el campo en el que actúan y a través del cual producen sus efectos las energías provenientes de distintas fuentes. La enseñanza de los siete rayos se basa en este hecho. El cuerpo etérico de una persona (y también el de nuestro planeta y el de todo el universo) es como una red dorada de líneas energéticas en constante movimiento (un medio eterno para la transmisión y el intercambio de información y energía).

Los siete rayos cósmicos son siete formas o manifestaciones de luz referidas a la sustancia específica de un plano determinado. Es decir que, cuando la luz se dirige hacia la materia o la sustancia de cada uno de los siete planos cósmicos, se origina una cualidad de color distinta. Los colores del espectro de la luz son un ejemplo de esto. Como sabemos, cuando los rayos de luz alcanzan un objeto determinado, debido al fenómeno de la reflexión, se originan colores que dependen de la constitución del objeto. Y cuando un rayo de luz ilumina un cristal tallado o una gota de agua, debido al fenómeno de la refracción, se crea un espectro de color. Podemos imaginarnos el efecto de los siete rayos cósmicos como algo parecido a esto. Los siete rayos penetran y dan vida a todo: son la causa de nuestra existencia. Es decir, que están por encima de la astrología normal. Son energías primordiales que condicionan nuestra vida, crean el mundo y lo mantienen en movimiento.

Consciencia de la influencia de los rayos en la humanidad.

Una pequeña porción de seres humanos, son capaces de tomar las energías provenientes de los Rayos y dirigirlas, de manera consciente, hacia acciones concretas que van acordes al plan divino. Estos hermanos trabajan de una manera consciente con la Jerarquía; ellos son las mentes iluminadas de la humanidad, hermanos que trabajan, muchas veces, desde el silencio, desde la oscuridad, evitando cualquier contacto con la sociedad, que pudiera ocasionarles alguna desviación en su labor oculta. Esas personas trabajan en los niveles mentales y muchas veces en los niveles físicos de la tierra. Algunos de ellos llevan vida pública y se constituyen en líderes de la humanidad; todos ellos son guardianes del plan divino; todos ellos son ángeles que han descendido a la tierra, para cuidar las semillas que el Padre viene sembrando desde el principio de los tiempos y que serán la bendición de la humanidad al final de ellos.

Muchos otros, simplemente, perciben la naturaleza de los Rayos y sienten cuáles deben ser las acciones correctas en este momento histórico. Estas mentes, también iluminadas, aunque hasta cierto punto inconsciente de que existe un plan divino, trabajan como instrumentos de Dios y sus acciones son las que van escribiendo las páginas del libro de la historia y van acercando a la humanidad hacia el reconocimiento de la voluntad divina.

La gran mayoría de los seres humanos permanecen inconscientes a estas energías; sin embargo, sus pasos, inevitablemente, irán detrás de los líderes quienes sí perciben lo que debe hacerse. Estas grandes porciones de humanidad, aunque, inconscientes de la energía que están recibiendo en sus vehículos superiores, siguen, invariablemente, las tendencias que marcan las energías cósmicas. Y así, toda la humanidad, como una gran colectividad de seres, va cumpliendo, paso a paso, los designios divinos y el plan maestro sigue adelante.

5 comentarios:

Soledad González dijo...

Buenísima exposición, realmente un aporte para nuestro trabajo personal.Gracias!

camping granja amanda dijo...

Me gusto mucho este descubrimiento me gustaría profundizar más en el tema

Enrique Sanchez Perez dijo...

Muy interesante, todos los seres humanos deberíamos conocer mas de estos conocimientos para ser mejores

Enrique Sanchez Perez dijo...

Muy interesante,los seres humanos debemos conocer mas de estos conocimientos para ser mejores

Mayanin Sanabria dijo...

Me siento intranquila porque aun no se nada y no se como empezar, tengo tantas preguntas...

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