Los Siete Rayos. Angelus. Cuarta parte y final.

CAPITULO 7: SANACIÓN CON LOS SIETE RAYOS.


Los siete rayos se manifiestan en el mundo físico y en el cuerpo del ser humano. Existe una correlación de éstos con los siete centros o chakras. El control de la forma a través de siete tipos de energías o mediante los siete centros es una regla fundamental para la comprensión de la estructura interna del ser humano. Cinco de estos centros o flores de loto se encuentran alineados sobre la columna vertebral y los restantes están en la cabeza.

1. El centro coronario está regido por el Primer Rayo, Plutón y Vulcano. Corresponde a la glándula pineal (epífisis) y funciona sólo en las personas espiritualmente despiertas. Específicamente es el órgano de la fuerza de voluntad espiritual. Exotéricamente, la glándula pineal está regida por Saturno.


2. El centro ajna se encuentra entre las cejas. Está regido por el Cuarto Rayo y por Venus. Es el centro de la personalidad integrada y en cuanto a su función y ubicación corresponde a la hipófisis (glándula pituitaria), que está regida por Júpiter.

3. El centro laríngeo (tiroides y paratiroides) corresponde al Tercer Rayo y está regido por la Tierra y Saturno. La glándula tiroides es el órgano de la actividad inteligente creativa y está regida por Mercurio.

4. El centro cardíaco corresponde al timo. Este centro está regido exotéricamente por el Sol y esotéricamente por Júpiter. Transmite las energías de Segundo Rayo (el rayo de «Amor y Sabiduría»).

5. El centro del plexo solar es el chakra de los sentimientos y las emociones personales. Está regido por el Sexto Rayo (el rayo de «Devoción e Idealismo»), Marte y Neptuno. Corresponde al páncreas, que está regido por Venus.

6. El centro sacro está regido por el Séptimo Rayo y por Urano. Corresponde a las gónadas o glándulas sexuales, que están regidas por la Luna.

7. El centro de la base de la columna vertebral es el órgano de la fuerza vital. En este centro se encuentra oculta en estado latente una fuerza muy especial que se conoce como kundalini. Este chakra está regido por el Primer Rayo (el rayo de «Voluntad y Poder») y por Plutón. Corresponde a las glándulas suprarrenales, que están regidas por Marte. Esta correspondencia entre centros y rayos es aplicable a la gran mayoría de personas. En otro contexto, Alice Bailey relaciona el centro ajna con el Quinto Rayo y el centro base de la columna vertebral con el Cuarto Rayo (Tratado sobre los siete rayos, Tomo I)  Esto hace referencia a un nivel de desarrollo especial que la persona ya ha alcanzado.

En lo referente a la distribución de la energía dentro de los chakras, recientes investigaciones han puesto de manifiesto que la vibración de los centros puede medirse por la energía que irradian y que también puede determinarse qué tipo de fuerzas sanadoras pueden emplearse cuando un centro está debilitado. Por ejemplo, mediante una meditación sobre nuestros chakras podemos purificar nuestros centros y recargarlos de energía. Con el tiempo se descubrirá que mediante vibraciones y colores también se puede actuar sobre los chakras para revitalizarlos o sanarlos. Según Alice Bailey, muchas enfermedades del ser humano se deben al estancamiento o la atrofia de algún centro etérico. Para más información al respecto véanse los libros “La curación esotérica” y “Telepatía y el vehículo etérico“ de Alice Bailey.

El maestro St.Germain transmite el efecto de la llama violeta y que este color tiene un gran efecto sanador, pudiendo liberar a las personas de su karma. En la medicina alternativa de hoy encontramos diferentes enfoques para curar mediante el empleo del color. En su libro Cartas sobre meditación ocultista, Alice Bailey habla sobre el color y los devas. El reino de los devas (o de los ángeles) es un reino que hoy se acerca a la humanidad y que está muy relacionado con los colores y los nuevos métodos de curación.

Práctica de los Siete Centros.


La sabiduría oriental enseña que el organismo humano tiene siete centros vitales por donde capta, concentra y distribuye su energía vital. Se afirma que cada centro activa cualidades específicas, dirige determinada parte del organismo, es excitado por ciertos tonos musicales o por colores determinados.

Como una herramienta de sanación, la práctica de los siete centros se transforma en una de las principales actividades promovidas por nuestra escuela, las que permiten desarrollar entre otras cosas: la energía genésica, equilibrio en la circulación sanguínea, vitalidad, buena digestión, conocimiento de las personas, audición, vista, amplitud de consciencia, salud cardiovascular. Además produce relajación y desarrollo de la imaginación.

Capítulo 8: CARACTERISTICAS DE CADA RAYO Y SU MANIFESTACION EN LA PERSONALIDAD


Extracto monografía. Por Maestro Serval.



PRIMER RAYO
VOLUNTAD O PODER
COLOR ROJO

El tipo de poder, de gran voluntad y capacidad de gobernar.

Los servidores de este rayo, si son discípulos entrenados, podría decirse que trabajan imponiendo la voluntad de Dios sobre las mentes de los seres humanos. Lo realizan mediante el poderoso impacto producido por el contacto de las ideas en las mentes de los hombres y recalcando los principios regentes que la humanidad debe asimilar.

Cuando el aspirante comprende estas ideas, obtiene dos resultados. Primero, inicia un período de destrucción y desintegración de lo antiguo y caduco, y luego es seguido por el brillo luminoso y claro de las nuevas ideas y la consiguiente captación por parte de las mentes de los seres humanos inteligentes. Ellos destruyen las viejas formas, no obstante existir, detrás de ello, el impulso del amor.

Este es un rayo de independencia e intuición, tal como el Segundo y Tercero. La persona de este rayo está convencida que el gobierno y dominio de sí mismo es la meta principal y lo que da la felicidad.

El mundo es el lugar donde se adquieren experiencias, marchando con voluntad y decisión.

Posee mucha iniciativa. No espera que las circunstancias le lleven a la acción, sino que las utiliza como un buen jugador de ajedrez para actuar y combatir.

Busca a Dios o la felicidad en su consciencia, empleando su vida en ello. Tiene poder y destreza mental, voluntad y sentimiento. Provoca los cambios y aprende de ellos. La vida es la oportunidad de aprender, los fracasos no son sino obstáculos a vencer para aprender de ellos.

Tiene una interacción constante entre la reflexión y la evaluación internas y las experiencias externas. Hay una búsqueda exterior y esto a la vez desarrolla las virtudes de su individualidad. Y cuando estas virtudes se activan, le impelen a emplearlas en el mejoramiento del mundo exterior.

Posee dominio de sí mismo. Un vigoroso sentimiento del yo, con firmeza ante las circunstancias y los sucesos que difícilmente le hacen desistir.

Busca las acciones positivas, afronta la vida como una aventura, no se entrega a la ociosidad ni a la indiferencia.

No hay fronteras en su acción, el mundo no tiene límites para él.

Muy digno, independiente. Celoso de su interioridad, aunque no orgulloso. No se compara con los demás sino que consigo mismo. Vive internamente, sin mayores deseos.

Lleva su vida como quiere, independiente de como quisieran los demás que fuera.
Tiene siempre en la vida un plan de ataque, diversas alternativas.

Busca llegar al fin de lo que se propone, por todos los medios posibles, perseverando hasta encontrar el camino que busca y lleva hacia su meta.


Puede querer conseguir un objetivo, aunque no sepa cómo se efectuará, pero está convencido que terminará lográndolo.

Está gozoso en la adversidad, pues es fuerte y aprecia la destrucción como parte de una nueva construcción.

Cuando algo está bien hecho ve en ello la voluntad de quien lo hizo.

No obra para tener ganancias materiales. Ni el fracaso ni la muerte le deprimen. Siempre está dispuesto a quitar los estorbos del camino.

Generalmente tiene un plan en marcha y cuando lo realiza, le sucede otro nuevo.

Elimina las cosas inservibles u obsoletas, rompe cartas y papeles, aparta los viejos libros, desecha muebles y ropas viejas. Si sale de viaje, lo hace con lo mínimo. Tiene pues un alto espíritu de destrucción.

Busca el maestro interno. Si acepta a alguien externo, lo sigue como instructor sin someterse pasivamente, lo toma como guía y se dirá que lo hace porque quiere que así sea.  Acepta las instrucciones porque se dice que quiere hacerlo.

Considera que la vida es para la acción, siente la necesidad de hacer cosas prácticas.
Prefiere actuar antes que quedarse pensando en caminos seguros. En el camino, aprende y corrige. Una vez que se ha decidido, no cambiará de idea.

Se siente dueño de sí mismo. No le importa sostener él solo una opinión en contra de todos los otros.

Si es evolucionado, respeta con profunda consideración el criterio contrario, pero sin compartirlo ni renunciar al suyo. Lo eligen los maestros de la humanidad para iniciar en el mundo nuevas normas de vida.

Por la voluntad puede modificarse a sí mismo, practica el propio gobierno y la austeridad. Se autodisciplina fácilmente.

Las personas altaneras, jactanciosas y dominantes no tienen gran voluntad: proceden así porque piensan que es una manera de hacerse obedecer, en vista que también obedecerían ellos si alguien todavía más altanero y jactancioso los dominase. A esto jamás se somete un hombre de voluntad.

La voluntad es la cosa más tranquila del mundo, y el ser humano que a sí mismo se gobierna no considera la austeridad como un fin determinado, sino como el método de vida más propio del Yo, cuya pureza es sagrada, no como una cualidad adquirida o una virtud conquistada, sino como esencial atributo de su existencia.

El primer rayo es a menudo un sendero extrañamente silencioso, hasta el extremo de que el sonido interno es voz del silencio que guía al ser humano por el sendero espiritual.

Entre los griegos y romanos el primer rayo dio origen a la escuela estoica, y especialmente en Roma culminó este aspecto de aquella gran filosofía. El verdadero estoico sentía entonces la dignidad del Yo; y aunque hubiese de escapar de su incendiada casa y ver en ruinas la labor de toda su vida, decía que no había perdido nada porque toda la riqueza la cifraba en el Yo. Afirmaba que por penoso que fuera cuanto le pudiera ocurrir, servía para enaltecer su vida.

El propósito del Primer Rayo y su principal trabajo es hacer que terminen y mueran todas las formas, en todos los reinos y planos, para que la vida se pueda renovar.
Este rayo es llamado Destructor. Por la aplicación del dedo de Dios en su trabajo directriz y potente tenemos la destrucción cíclica de las formas, a fin de que la manifestación de la Deidad pueda aumentar su poder y belleza. Así el Señor de Poder o Voluntad ejecuta la tarea de destrucción y trae a la existencia la belleza y la revelación de la voluntad de Dios y Su propósito benéfico.

La función del Primer Rayo.


Si bien es el destructor de las formas que han cumplido ya con su proceso de evolución, es también el que prepara el camino para que el sembrado de las semillas sea más eficiente. Todos los movimientos bélicos del planeta corresponden al trabajo de este Primer Rayo; todas aquellas personalidades humanas que son profundamente transformadoras, transmutadoras, aquellos que luchan contra la esclavitud, aquellos que tienen fuertes intereses independentistas, anhelos de libertad, son justamente inspirados por este mismo Rayo. Grandes militares son las personalidades preferenciales de este Rayo.

Cuando hay desequilibrio de los otros Rayos


Se producen las siguientes tendencias a adquirir defectos. Egocentrismo, despotismo, astucia, violencia, desconsideración. Incauto en sus propósitos. Terquedad, tozudez. Obstinación en los niños: el pequeño puede estar dispuesto a hacer algo, hasta que un adulto se interpone y le dice que debe hacerlo. Entonces se le quitan las ganas al niño y se resiste obstinadamente.



SEGUNDO RAYO
AMOR-SABIDURIA
COLOR AZUL

El tipo de amor, pleno de amor y poder de fusionar.

Los servidores de este rayo piensan, meditan sobre las ideas nuevas asociadas con el plan y las asimilan y, por el poder de su atractivo amor, reúnen a quienes se hallan en ese grado de evolución y pueden responder a la medida y ritmo de dicho Plan. Por lo tanto, seleccionarán y entrenarán a los que pueden introducir más profundamente la idea en la masa humana. Los servidores de este rayo actúan por medio de comprensión magnética, atractiva y simpática; y la inteligente y lenta aplicación de la acción, basada en el amor.

La característica del Segundo Rayo es el amor. A través de la simpatía percibe el estado de consciencia de los demás seres y lo tiene en cuenta al relacionarse con ellos.


Es un rayo de iniciativa, porque el amor es la actuante energía del alma. Todas sus actividades propenden al fomento de la fraternidad y a que sea cada vez más completa en la vida nuestra unidad con los demás. La cooperación es menos que la fraternidad, pues esta última implica tener un sentimiento de simpatía.

Como el sentimiento de unidad está arraigado, no juzga a los demás desde su punto de vista ni considera las ventajas que recibiera de los otros, sino que por medio de un delicado sentimiento se pone en contacto con las otras consciencias, de modo que siente tanto interés por las necesidades del prójimo como de las propias.

A medida que el ser humano de este Segundo Rayo evoluciona, el sentimiento de amor se amplía, abarcando desde la familia, a la ciudad, el país y luego a la humanidad.

Aprecia a los que difieren de él, porque poseen alguna parte de la viva y loable luz de consciencia que él no ha logrado incorporar aún a la pequeña parte de la suya.

Se encariña con todas las cosas, porque le hablan del trabajo humano y su vibración.

No necesita medios para divertirse y ser feliz, pero le es imprescindible ser necesario para los demás. Es altruista y el amor desvanece los temores, las codicias y los antagonismos.

Puede gozar de los placeres de la riqueza sin la carga de su posesión, porque estos placeres se los proporcionan las bellezas naturales.

Es capaz de efectuar muchos sacrificios en la vida, extasiados por el amor.

No auxilia al prójimo sufriente con el objeto de evitarse a sí mismo el sufrimiento que por simpatía le ocasiona, ni busca eludir la contemplación de lástimas y miserias ni apartarlas de su vista para olvidarlas. Por el contrario, está siempre dispuesto a dar, con todas las alegrías y tristezas del mundo. Piensa que todo puede transmutarse en algo mejor. Cada muestra de servicio contribuye al mejoramiento que nos conducirá al bien supremo.

La idea de la evolución atrae a los integrantes de este rayo, les infunde una energía que no deja su amor en mero sentimiento, sino que lo derrama ampliamente. La evolución es la ley de amor manifestada en la vida. Cada organismo dotado de consciencia está en marcha hacia un estado más definido e independiente, con mayor decisión de carácter, impulsando a la vez por la ley de la unidad hacia los otros seres. Lo análogo y separado se transmuta en distinto pero unido. Unidad en la diversidad.

El ser humano de este rayo se goza y deleita en formar parte de este progresivo flujo de consciencia; y no se quejará de que el flujo no alcance más alto nivel, sino que se esforzará en estimular a los otros a que avancen algo más en su perfeccionamiento.

En este rayo, se busca la evolución actuando por la unidad de todos los seres. Así le es imposible rehuir el mundo de la acción. Va por todas partes haciendo el bien. Nunca dirá que algo es bueno o malo de hacer, sino que hará todo lo mejor posible para que sea cada vez más bueno. No hace el bien por el egoísta placer de hacerlo, sino porque a la práctica del bien le mueve su amoroso corazón.

Los pertenecientes a este rayo son los mejores maestros e instructores. Quizás los que más brillan por su talento no sepan comprender cuanto les cuesta aprender a los otros, porque ellos nunca lo vivieron. Es más valiosa la cualidad del amor y la comprensión del prójimo que la erudición.

También puede ser un comerciante ideal, proporcionando a las personas lo que verdaderamente necesiten y les convenga. Se negará a vender las cosas producidas por medios inhumanos o contaminantes y colocará el verdadero valor a las mercaderías. El comercio honrado ofrece las ocasiones más favorables de servir a la humanidad.

No se llena de amigos, pues considera esta relación muy valiosa. Un amigo es para servirle por todos los medios, en todas sus tribulaciones y dificultades.

El Verbo emana desde Dios y emerge de un punto central de Amor. Este Verbo es el Amor místico. Acumula poder (capacidad de circunscribir a un centro una cantidad de vibración y sonido). Este rayo es conservación y retención. Este principio Amor-Sabiduría personifica el amor puro. La vida infunde en todas las formas la cualidad del amor, conjuntamente con la manifestación más materialista del deseo. Constituye el principio atractivo de la naturaleza y el custodio de la Ley de Atracción, la demostración del Ser puro durante la vida.


Función del Segundo Rayo.


El Rayo número dos es el Rayo de los sembradores, es un Rayo que impulsará a la humanidad a la creación de nuevas formas de gobierno, o bien, de nuevas formas de arte, o de nuevas formas de filosofía, o de nuevas formas de ciencias. Las pequeñas mareas astrales humanas, tomarán esos impulsos y provocarán movimientos colectivos de intensidad variable, que estarán afectando la vida cotidiana de la humanidad. Pero, conforme pase el tiempo, se observará que, estas mareas astrales humanas, realmente, lo que están haciendo, es siguiendo el impulso de ese gran Rayo cósmico que es el número dos y provocarán el surgimiento de nuevas formas de arte, ciencias, política, religión o cualquier otro campo de actividad humana. Esta es la forma como trabajan las energías del cosmos, en combinación con las propias, generadas por los seres humanos.

Cuando hay desequilibrio de los otros Rayos


Se puede producir un sufrimiento exacerbado por los horrores de la civilización. Poca voluntad para actuar. Sufrimiento por la mala distribución de la riqueza. Abandono de todos los bienes, en un mal entendido altruismo. Tendencia a caer en depresión. Se puede caer en emocionalidades y en arrebatos. Sentimiento de lástima hacia los otros, lo que significa una reprobación, de fuertes consecuencias para la evolución personal. Sentimientos de culpabilidad por independizarse de otros, indecisión para dejar el hogar y construir uno nuevo.


TERCER RAYO
INTELIGENCIA ACTIVA
COLOR AMARILLO

El tipo activo, de gran actividad y energía manipuladora.


Los servidores de este rayo tienen en la actualidad la función especial de estimular el intelecto de la humanidad, agudizándolo e inspirándolo. Actúan en la manipulación de ideas a fin que sean captadas hoy con más facilidad por los seres humanos inteligentes, cuya intuición aún no ha despertado. El aspirante de Tercer Rayo toma las ideas cuando surgen de la elevada consciencia de Aquéllos para quienes trabaja en el Primer Rayo, y el trabajador del Segundo Rayo las presenta en forma elocuente, y la fuerza del intelecto de los tipos de Tercer Rayo las plasman en palabras.

El individuo perteneciente al Tercer Rayo es sensible a las cosas externas como el del primero lo es al Yo y el del Segundo a la consciencia de los demás seres. Sin embargo, como está en la esfera de los tres primeros rayos, entre quienes buscan a Dios, al Yo o a la felicidad en su interior, se interesa por las cosas del mundo tan sólo en atención a su enlace con los estados de consciencia.

Es el filósofo que necesita entender y comprender y cree que de esta comprensión y entendimiento depende la felicidad, y que aunque el mundo derramara pródigamente todos sus bienes sobre los seres humanos y reinara paz fraternal entre ellos, faltaría la felicidad si el alma no comprendiera todas las cosas. El ser humano del Tercer Rayo es activo respecto de las cosas, pero tan sólo en interés de la consciencia.

El anhelo del individuo de este rayo es satisfacer el hambre de conocimiento que tiene el alma.

Puede ver el conjunto de las cosas y comprenderlas, por lo que tiene talento organizador que prevé la manera de hacerlo todo eficientemente. Cuando la comprensión está  hermanada con la voluntad del Primer Rayo tenemos el genio de la invención y de la organización.

Su poder especial es el pensamiento, y si actúa en colaboración con personas del primero y segundo rayos le prestarán su voluntad y amor al ver que comprende el modo en que se han de disponer las cosas.

Busca información para pensar un plan a seguir. Es precavido.

Este rayo permite al ser humano una amplia mentalidad y abrirse paso en diversas actividades de la vida; pero a causa de esta misma amplitud libre de toda coacción, y de las muchas ocasiones que se le deparan, le es difícil concentrarse en una sola actividad con suficiente vigor para lograr éxito en la vida, mientras que otros de mente más concentrada o específica, lo consiguen porque su misma limitación los mueve a concentrarse en una sola actividad.

El pensamiento es el gran poder creador. No es simplemente meditación, sino que concentración y contemplación. El individuo del Primer Rayo practicará más la concentración: el del Segundo, la meditación y el del Tercero, la contemplación.

La persona de este rayo ve todas las cosas en su aspecto mejor. Es el sabio que lo mismo mira al amigo que al enemigo, el oro o el barro. Es decir, para ella todas las cosas tienen su valor y significado si se sabe utilizarlas.

El individuo del Tercer Rayo ve que todas las cosas llamadas adversas se consideran tales por lo desagradables a la sensación o que perturban la mente llena de prejuicios y ve también que todo puede redundar en beneficio del hombre cuando las recibe con actitud positiva, como si viniera de la mano de Dios.

Todo es admirable y nada es misterioso. Siempre tiene una o varias razones de lo que hace, y puede descubrir la razón de las cosas que se presentan en su vida. Es muy adaptable y muestra exquisita sensibilidad en el uso de las cosas particulares y aprovecha todos los materiales a propósito para realizar su plan. Excelente ajedrecista que tiene en proyecto varios planes a la vez, por si la pieza que mueve no conviene a uno de ellos, pueda utilizar otro y sacar el mejor provecho posible a cada situación.

Distingue lo necesario y lo superfluo, tiene tacto y es gentil.

El individuo perteneciente al Tercer Rayo progresará con mayor rapidez si disciplina su mente en intensidad y en  amplitud del pensamiento. En efecto, ha de imaginar y preconcebir claramente lo que haya de hacer en determinado tiempo.

Examina repetidamente las cosas que ya no necesita y por último las guarda, pensando que quizá algún día puedan servir de algo.

El objetivo del rayo es preparar la piedra angular para colocarla sabiamente bajo el ojo de Dios y someterla al equilibrio del triángulo hasta lograr la perfección cúbica.

El triángulo a que me refiero es el siguiente:


Amor: Es el embellecimiento dentro de la forma. Rige la relación, interacción, intercambio e interpenetración entre los siete grupos de almas en los niveles más elevados del plano mental.

Sacrificio: Es la limitación de la vida en la forma. Quiere decir el impulso de dar. Comprende la ley de salvar y renunciar a lo adquirido.

Servicio: Es cumplir la finalidad para la cual se ha venido a la existencia. Ningún ser humano vive para sí mismo. Es la expresión de la energía de una gran vida que en colaboración con "Aquél en Quién vivimos, nos movemos y tenemos existencia" está sometiendo a la familia humana a ciertas influencias y corrientes de energía.

Cuando hay desequilibrio de los otros rayos


Puede ser demasiado precavido, escapándosele la ocasión de obrar en forma oportuna. Intelectualismo que lleva al orgullo y a olvidarse que el propósito es ayudar a la humanidad. Por atender muchas cosas a la vez, se puede resentir el poder de realización. No terminar lo que se comienza.



CUARTO RAYO
ARMONIA A TRAVES DEL CONFLICTO
COLOR VERDE

El tipo artístico, de gran sentido de la belleza y aspiración creadora.

La principal tarea del aspirante que pertenece al Cuarto Rayo consiste en armonizar las nuevas ideas con las antiguas, para que no se produzca una interrupción o grieta peligrosa. Hay quienes adaptan lo nuevo y lo viejo para que se conserve el plan o modelo.

La cualidad esencial es la armonía.

El individuo de este rayo no puede separar el mundo interno del externo. Si concibe una idea no queda satisfecho  hasta ponerla en práctica, y si ha de hacer una obra en el mundo, necesita para ser dichoso que la obra exprese una idea o un ideal.

Para él no hay valla ni cerca ni línea divisoria en donde cese Dios y empiece el ser humano.

Tiene una inclinación de ánimo que a veces le inclina a los tres tipos de confianza propia (los tres primeros rayos) y otras veces a los tres tipos de devoción (los tres últimos rayos), pero nunca se apartará de su equilibrada posición en que se manifiesta simultáneamente estos dos aspectos de la naturaleza humana.

Esta inquietud le ocasiona desdicha, porque en la obra que ha de hacer en el mundo necesita expresar un ideal, y los ideales que no puede expresar en acción le agotan el ánimo. Recupera la dicha cuando el aspecto interno y externo actúa en armonía.

La felicidad está en interpretar lo interno por lo externo y lo externo por lo interno. Esto permite incluso desarrollar la profecía.

Son aptos para apreciar los símbolos, que encierran una gran cantidad de energía mental. Del reconocimiento de estas verdades derivaron muchas variedades del arte mágico y el mago blanco pertenece al Cuarto Rayo, es decir quién es capaz de transformar la naturaleza conforme a las leyes del Creador y para servicio y bienestar de la humanidad.

Quién tenga este rayo, puede ser un gran actor, pues puede asumir con una actitud externa una emoción interna. Cuando suscita en su ánimo la emoción que desea manifestar, les siguen fácilmente la actitud, el gesto y los ademanes propios de la emoción inducida.

El uso del lenguaje como expresión de ideas pertenece al cuarto rayo. El ser humano de esta característica tiene un muy nutrido vocabulario.

Se da el equilibrio de las cualidades de los primeros rayos, cuyo producto es la imaginación. En ésta se mezclan la voluntad, el amor y el pensamiento. Cuando la imaginación llega a su punto culminante, el hombre es un verdadero mago que enlaza lo visible con lo invisible y lo invisible resulta de medios visibles. Desarrolla la analogía y puede traer conocimiento de otros planos no visibles.

Una persona de este rayo estudia un problema y no espera mucho por la solución lógica, sino que sus sentimientos se vuelcan en la situación y brotará muchas veces de su mente la solución revelada por la concentración de la voluntad.

El Señor del Cuarto Rayo de Armonía, Belleza y Arte hace su aporte al trabajo creador buscando la fuente a que alude esa misteriosa revelación llamada belleza. Este Cuarto Rayo es preminentemente el camino del investigador, del buscador y del que refleja sensiblemente la belleza.

Cuando hay desequilibrio de los otros Rayos


Se produce sufrimiento cuando los ideales no pueden plasmarse en obras. Las actividades tienen a empezar de una manera y a terminarlas de otra. Confundir deseos subconscientes con profecía. Actuar con impulsividad.



QUINTO RAYO
CONOCIMIENTO CONCRETO Y CIENCIA
COLOR ANARANJADO

El tipo científico, cuya idea predominante es la causa y el efecto. El tipo matemático.

Los servidores de este rayo son quienes investigan la forma a fin de encontrar la idea oculta, su poder motriz, y con este objeto, trabajan con las ideas, comprobando si son verdaderas o falsas. Los discípulos que trabajan hoy en cada país de acuerdo a estas líneas están más activos que en cualquier otro momento de la historia humana. A sabiendas o no, llevan a los hombres hacia el mundo de significados; sus descubrimientos e inventos mejorarán con el tiempo las condiciones humanas para que pueda sobrevenir una era de paz y sosiego.

Este es un rayo devocional, como el sexto. Aquí la parte pensante del ser humano se consagra en incuestionable servicio a la gran mente del mundo de las ideas, a las leyes universales. La verdad es la ultérrima realidad.

La verdad del mundo es el fundamento de la realidad, por esto la investigación del conocimiento es para el ser del Quinto Rayo una actividad religiosa fundada esencialmente en la fe. La mente es un instrumento para descubrir la verdad.

Es imposible calcular las divinas cumbres de conocimiento y poderío a que la ciencia ha de exaltar la vida de la humanidad terrestre en el transcurso del tiempo. La ciencia examinará los hechos y fenómenos, sin pasión ni prejuicio y abarcará las fronteras de la vida.

El ser del Quinto Rayo es el que no se ha dejado arrastrar por miedo al demonio o al mal, comprendiendo que el mundo es morada de la verdad. Así marcha adquiriendo conocimiento que va disipando las tinieblas de la ignorancia. La ciencia ha ayudado también al devoto a conocer mucho mejor a Dios.

Aprecia sin reparos las leyes de la naturaleza y cree en la inmortalidad de la materia esencial. No desea alterar la actuación de la más tenue ley de la naturaleza. No querría modificar el orden de las cosas, pues le parece perfecta la disposición de las cosas en el mundo.

Si los cientistas filosofaran, se convencerían de que su limitada mente se adapta por completo a la mente divina representada por las leyes de la naturaleza, y que cada vez se vigoriza con el ejercicio y se enriquece con los conocimientos adquiridos.
Si el cientista fuera también devoto y tuviera altas aspiraciones, se convencería de que el mundo nos familiariza con la naturaleza de Dios y nos hace más semejantes a Él.


Todo tiene sumo significado para el sabio. El ser humano no domina con su conocimiento las leyes universales, sino que con ellas se asocia, y mientras él trabaje con ellas, ellas trabajarán con él en la gran ley de cooperación reveladora de que entre los reinos de la naturaleza no hay oposición ni conflicto, sino que todos contribuyen conjuntamente al bien.

Cuando hay desequilibrio de los otros Rayos


Tendencia a creer que el conocimiento concreto o ciencia revela toda la verdad. Materialismo. Ignorar que se es ignorante. Temor a actuar por no cambiar el orden de las cosas. Pretender actuar sobre las leyes universales.


SEXTO RAYO
DEVOCION
COLOR VIOLETA

El tipo devocional, pleno de idealismo.

El trabajo principal de los discípulos de este rayo es aprovechar la tendencia que ha desarrollado la humanidad para reconocer las ideas y -esquivando las rocas del fanatismo y los peligrosos escollos del deseo- entrenar apasionadamente a los pensadores del mundo en el deseo por lo bueno, lo verdadero  y lo bello, de modo que la idea que ha de materializarse en alguna forma en la Tierra pueda desplazarse del plano mental y adoptar cierta forma en la Tierra. Dichos discípulos y servidores trabajan conscientemente con el elemento deseo del hombre y científicamente para evocarlo en forma correcta. Su técnica es correcta y científica porque está basada en la comprensión del material humano con el cual tienen que trabajar.

En este rayo prevalece el sentimiento, a diferencia del anterior donde predominaba el pensamiento.

La fe del ser humano del Sexto Rayo le conduce a descubrir la Bondad subyacente en el mundo y rendirse con plena obediencia y devoción a ella.

En toda época hay devotos místicos, cuyas oraciones no contienen ni sombra de súplica material, sino que son un constante derrame de gratitud y adoración a la suma Bondad, que los llena de gozo. Comprenden por directo sentimiento lo que otros alcanzan por argumentación, esto es, que las experiencias de la vida no son buenas ni malas por lo agradables o dolorosas, sino que todas son útiles porque llegan de manos de Dios.

El verdadero devoto debe descubrir en las cosas del mundo y experiencias de la vida más bondad que los otros hombres, porque está más cerca del corazón del mundo, o por lo menos vislumbra la divina bondad en el mundo y su devoción es el anhelo de acrecentar el vislumbre.

Al ser de este rayo el dolor físico le parece insignificante comparado con la delicia de sus visiones y el honor de su servicio. Sabe que cuanto le sobreviene es bueno aunque ignore por qué lo es. Ningún sufrimiento le puede sobrevenir a alguien que no lo merezca por haberlo infligido él anteriormente a otros. Por lo tanto, no hay motivo de temor en este mundo de Dios.

No se ha de reconocer a Dios en este mundo por medio de ostentosas ofrendas, sino por absoluta pureza devocional.

El anhelo de descubrir la bondad en las cosas puede también ligar al hombre del Sexto Rayo con lazos de sincera gratitud al instructor o maestro que proclame la suprema bondad y demuestre en su conducta la eficacia del servicio que presta.

Cuando hay desequilibrio de los otros Rayos


El defecto más común es el fanatismo. Puede producirse una manipulación indebida de los otros. Ingenuidad. Vanidad y orgullo disfrazados de servicio.

SEPTIMO RAYO
MAGIA CEREMONIAL
COLOR BLANCO

El tipo comerciante, de gran poder organizador. Inclinado a la ceremonia ritualística.
La diferencia que existe entre los métodos de la vieja y nueva era radica en que en el primero subsiste la idea de ser guiado por una persona y en el otro por un grupo. Es la misma diferencia entre imponer a sus semejantes la respuesta individual a una idea, y la reacción de un grupo a una idea, produciendo así el idealismo grupal enfocado en una forma definida, que hace surgir la idea sin que predomine ningún individuo. Esta es la tarea actual más importante del discípulo de Séptimo Rayo, y debe abocar toda la energía para lograr este fin.

Este es el tercer rayo de la devoción. Aquí tenemos al artista que responde a la hábil mano de la naturaleza, cuya belleza y armonía aprecia sin reservas. El universo es su maestro.

El verdadero artista no se considera creador de la belleza, como el verdadero filósofo no se considera autor de las verdades que proclama. El arte es imitación de la naturaleza y el artista es un vidente del pensamiento divino que satura el universo de belleza y maravillas.

La belleza en todas las cosas conmueve al ser del Sexto Rayo, cuya exquisita sensibilidad puede elevarlo a alturas de conciencia inaccesibles para el vulgo. Así colabora con Dios en la evolución humana.

Aunque reciba el flujo de belleza en la proporción en que se abra a su corriente, domina además sus pensamientos y emociones, de modo que por su mano se vierten en la obra artística. Ante todo ve la belleza que los demás no pueden ver y después la reproduce separada de la confusa masa de belleza conque está entremezclada en ordinarias condiciones.

Desarrolla fácilmente la voluntad para el servicio de su obra, concentrando todas sus facultades.

No es posible contemplar semejante belleza sin acrecentar la belleza interna que a su vez se manifestará en formas externas.

Así como la adquisición de conocimientos vigoriza la mente, así la hábil producción de obras bellas hermosea el aspecto y ademanes del artista.

Reconoce que la armonía y la matemática están presentes en toda la creación, plena de bellas formas geométricas, sonidos y colores.

Un singular aspecto de la expresión del principio de belleza, que actúa por medio del sentido del tacto, es el instinto de limpieza que caracteriza a los individuos de este rayo.

El ceremonial es muy importante en la parte activa de este rayo y podemos definirlo que es la magia del rayo practicada por el ser humano.

Quien viviera en compañía de un hombre de altos y santos pensamientos, se vería enaltecido por las ondas y formas mentales del pensador en el grado en que el otro respondiese a ellas.

“Tal es lo que les sucede a muchos discípulos, que en presencia del Maestro comprenden ciertas verdades que no acertaban a comprender aisladamente. El ejemplo de la vida de un maestro, llena de armonía, ejerce una beneficiosa influencia sobre el discípulo. Las ceremonias del culto en todo lugar y país propenden especialmente a la transmisión de dicha influencia, y de aquí que la belleza tenga mucho significado en relación con la ceremonia, en cuanto a la forma, movimiento, sonido, olor y sabor de los agentes ceremoniales, de suerte que sin la ceremonia no pueden muchas personas manifestar toda la devoción de que son capaces”.

El ceremonial se instituyó como un instrumento para auxiliar deliberadamente al ser humano. Los excelsos guías de la humanidad añadieron a la belleza del ceremonial, la magia y simbología del Cuarto Rayo.

Así vemos en el genuino ceremonial hermosas formas cuya belleza multiplican armónicos pensamientos en ella derramados centenares de veces, y también otras formas de belleza esencial provenientes de las matemáticas del mundo.

Por las palabras de Poder los mundos vienen a la existencia en forma ordenada y el Señor del Rayo de Magia Ceremonial produce la organización de la divina creación.


Cuando hay desequilibrio de los otros Rayos


Tendencia a la pulcritud excesiva y enfermiza. Conducta irrespetuosa hacia quienes están jerárquicamente más altos. Posibilidad de quedarse en un trabajo simbólico y no real.

Conclusiones


La apertura de conciencia y aceptación de las enseñanzas provistas a través de la disposición de los siete rayos, otorgan al buscador una base de sustento para estructurar un esquematizado y ordenado trabajo interior, cuya multiplicidad de aspectos incorporados permiten contar con una visión holística de acuerdo a las enseñanzas de la nueva era.

En resumen, y como parte de ese trabajo interior, se pueden sugerir cuáles son los objetivos o metas a cumplir, las que emanan de los ascendentes de cada rayo en la personalidad del ser humano: aquellas virtudes a buscar bajo el alero de cada color y cuáles son los atributos transformacionales que se sugieren para aprovechar de mejor forma los beneficios e influencias que entrega dicho rayo.

Virtudes a obtener y transformaciones a realizar para aprovechar el ascendente de cada rayo:


Primer rayo: Ternura, humildad, simpatía, tolerancia y paciencia; todo esto para contrarrestar en alguna medida la terrible energía desplegada por este rayo.

Transformación primer rayo: La transformación requiere desarrollar la voluntad de amar, renunciar al poder personal y colaborar intensamente en la realización del Plan Divino. Después sólo cuenta la dedicación plena a metas superiores, la consagración al Logos Planetario, la actividad constante y la incesante contribución creativa al proceso de evolución. Nada más. Tras su transformación, las personas de Primer Rayo producen un efecto radical en el entorno.

Segundo rayo: Amor, compasión, altruismo; porque fácilmente se pueden desviar a la parte interna meditativa como una especie de evasión de la realidad y buscar la sabiduría en el total sojuzgamiento de las pasiones y de los apegos, pero olvidando el hecho de que conformamos una unidad. Otra cosa a desarrollar es la energía, porque este rayo tiene una tendencia a la pasividad, a la contemplación y de vez en cuando le hace falta un estímulo del primer rayo.

Transformación segundo rayo: Renuncia al aislamiento. Dar amor sin esperar recibirlo. Construir refugios que aporten bienestar a todos, sentimiento de pertenencia que lo abarca todo. Anhelo de sabiduría y verdad, sentimiento interno de identificación con toda la creación. Planificación, forjar proyectos, sanación, enseñanza, educación.

Tercer rayo: Sentido común y exactitud, ya que considerando la gran influencia en las ideas que tiene este rayo fácilmente se pueden emitir juicios y planteamientos nada prácticos y totalmente imposibles de hacerlo efectivos.  Simpatía, tolerancia y devoción; dado que uno de los principales escollos en este rayo puede ser el excesivo orgullo y otros relacionados a este. Energía, porque en forma similar al rayo anterior, existe tendencia a la inercia y la pasividad, recordemos que estamos tratando con aspectos especialmente del Mental Superior o Abstracto.

Transformación tercer rayo: Tranquilizarse, contener el afán de actividad, cultivar la serenidad, aprender a estar en silencio. Desarrollar el amor a la verdad. Esforzarse por hacer un uso correcto de la energía en la realización del Plan, buscar una actividad y una colaboración armónica con todo el mundo y perseverar en la acción correcta. Mostrar honestidad, integridad y grandeza de espíritu, desarrollar la buena voluntad.

Cuarto Rayo: Serenidad, confianza y autocontrol; de acuerdo a los rasgos de confrontación constante que presenta este rayo. Pureza y altruismo, exactitud, equilibrio mental y moral; todo esto para conseguir el equilibrio que caracteriza a la persona de este rayo, como se podrá apreciar existen virtudes del área del sentimiento y otras del área del pensamiento.

Transformación cuarto rayo: Armonía y concordia. Despertar de la intuición. El Cuarto Rayo o rayo de la intuición pone todas las cosas en armonía con el Todo. Belleza, justicia, razón, sabiduría, generosidad, entrega, comprensión rápida.

Quinto rayo: Reverencia, devoción, conmiseración y amor; lo que es indudable dado el carácter principalmente mental práctico y operativo de este rayo, por lo tanto serían cualidades que van a suavizar esta energía. Amplitud mental, esto es fundamental para dar correcta orientación y aplicación a esta fuerza mental.

Transformación quinto rayo: Reconocimiento del carácter efímero de la materia. Desprenderse del apego a la materia. Desarrollo de un sentido de la realidad libre de engaños y de un sentimiento de respeto hacia la vida. Actuación en sintonía con las leyes de la conservación de la vida, sacar conclusiones finales y comprender las consecuencias derivadas. Estudiar la ciencia del alma.

Sexto rayo: Las personas de este rayo tienen tendencia a evadirse de las realidades contingentes, especialmente aquellas demasiado mundanas, por lo que requieren desarrollar la fortaleza, la disposición al auto-sacrificio, la serenidad y el equilibrio en su vida. También deben practicar la veracidad, la tolerancia y el sentido común, a fin de no caer en una estrechez de visión personalista y egoísta.

Transformación sexto rayo:   Amor a la verdad, sosiego, saber pasar a segundo plano, elegir el camino del medio. Desarrollo de espíritu de sacrificio, pureza, tolerancia, serenidad, equilibrio interno. Admitir las opiniones de los demás y respetar sus objetivos. Idealismo con una meta constructiva que no excluye a nadie.

Séptimo rayo: Para poder efectuar las labores organizativas en forma adecuada es fundamental que se logre la comprensión de la unidad. A ella debe sumarse la amplitud mental, la tolerancia, la humildad, la benevolencia y el amor; ya que el verdadero servidor de este rayo debe estar constantemente consciente que es una herramienta de lo superior para coordinar distintos aspectos, los cuales todos y cada uno es igualmente importante para lograr el éxito.

Transformación séptimo rayo: Amor a la colaboración planificada con otras personas teniendo en cuenta las leyes, los ritos y las costumbres.

Visualización de la naturaleza divina, de las leyes de desarrollo espiritual. Ayudar a hacer realidad el Plan, reconocer la Unidad.

Namaskar
H. Angelus

Bibliografía y fuentes consultadas


Bailey, Alice. “Tratado de los Siete Rayos”.
Heindel, Max. “Concepto Rosacruz del Cosmos”
Méndez, Connie. “El maravilloso número siete”. 
Serval. Monografía “Los Siete Rayos” 
Wood, Ernesto. “Los Siete Rayos”. 
Oswald Wirth, “Simbolismo astrológico”
Prometeo. Monografía “Los Siete Rayos”
Huber, Bruno y Louise,  “LA ASTROLOGÍA Y LOS SIETE RAYOS”

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1 Introducción
2 Siete Rayos: Historia, origen y definición.
3 Autores, definiciones y coloraciones.
4 Los Siete Rayos y una visión Astrológica.
5 ¿Cómo conocer nuestro rayo predominante?
6 Los Siete Rayos en el Árbol de la Vida.
7 Sanación con Los Siete Rayos.
8 Características de cada rayo y su manifestación en la personalidad.
Composición, color y significado.
Cualidades resaltadas en la personalidad, según el rayo.
Implicancias y manifestación en el diario vivir.
¿Cómo afectan los otros rayos a un rayo en particular?
9 Conclusiones
10 Bibliografía 

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